Una de taxis y aeropuertos

Una de taxis y aeropuertos

Esta va por la situación surrealista vivida el miércoles por la mañana…

Basta que una se ponga pronto el despertador para que se le eche el tiempo encima… En mi móvil tengo la hora española (error) y no es la primera vez que me pongo el despertador 1h antes de lo necesario. Pues así ha pasado: suena mi móvil, miro la hora: 4’15h (¡¡¡NOOOOOOOOO!!! ¡¡¡ME CAGO EN…!!!! Vamos, que empieza el día ya agitado…).
Me levanto, voy al baño, pongo el despertador para las 5’15, y me vuelvo a dormir. Además todo esto en uno de los escasos días en los que estoy durmiendo profundamente, ya que debido a la manía persecutoria de los ingleses con las persianas, aquí no hay quien cierre un ojo ni un día tras el amanecer. Pues si, el miércoles si, a pierna suelta.

Tras volver a dormirme lo que prendendia ser 1h más, de repente abro los ojos mínimamente y veo: 6’10… me he dormido!! (Genial, no soy capaz de dormir ni un día pero me duermo para coger un avión.. estupendo).

Doy un salto de la cama (casi llego a la ducha del impulso) y voy corriendo al baño entre improperios en voz baja (bueno quiza cuando vi que hora era no fue tan en voz baja)… Y para ilustrar mejor la sensación hay que añadir mi estupenda idea de anoche de terminar la maleta por la mañana al levantarme… Una idea brillante.

Me ducho rápido, me hago un café, corro a la habitación, vuelvo corriendo al baño por el body milk, corro de nuevo, saco la ropa, me empiezo a vestir, tiro un par de cosas muy necesarias a la maleta, saco una de ellas (¿cuando me voy a poner esto si sólo voy 1dia?) El móvil, el kindle, el neceser, la bolsita de congelados con las cosas de aseo (ya lo llevo directamente ahí todo para ganar tiempo), el vestido para Madrid, ya que parece que hace un calor insoportable a pesar de que en Londres aún andamos como esquimales, sandalias… ¿me falta algo?

Me echo las últimas cremas, me pongo anillos, pulseras y cazadora, despedida y me voy.

Estoy convencida de que algún vecino aburrido debe de pasarlo genial con mis salidas triunfantes del portal, siempre corriendo, maleta a cuestas y terminando de abrocharme la cazadora o de colgarme el bolso.

Salgo por la puerta calculando el tiempo… Para ir holgadamente siempre cuento con que saliendo de casa 3h antes de la salida del vuelo es más que suficiente. Miro el reloj y son las 6’50, y mi vuelo sale a las 9’10, ya vamos mal…

En ese momento, a medio camino, repaso las cosas que llevo para la firma y demás y me doy cuenta de que me falta un documento fundamental que tengo que llevar a mi empresa (ya ex-empresa). Doy la vuelta por el callejón y deshago el recorrido que he hecho hasta casa (corriendo de nuevo, claro), añadiendo unos 10minutos al tiempo y cuando alcanzo de nuevo el mismo punto, ya son las 7’05. No queda otra solución que coger un taxi (para más diversión nunca he cogido un taxi al aeropuerto, no sé ni lo que me cuesta ni lo que puede tardar, especialmente en hora punta).

Salgo a Chiswick High Road, y veo que en la parada de taxis no hay más que camiones y coches normales, nada de taxis ingleses. Tras 5 minutos, veo uno que viene en sentido contrario, le hago una señal y me subo. Lo conduce un señor mayor, muy interesado en donde vivo, donde trabajo, a que me dedico, etc.

Que interesante la Geología, ¿Asturias está cerca de San Sebastián?, ¿Así que tu chico trabaja en Reading? No irá hasta Paddington a diario, ¿no? ¿Hasta Richmond? Pues dile que lo mejor es ir hasta Ealing Broadway y de ahí a Reading…

Pues España es increíble, ¿el norte? No, nunca he estado aunque lo estoy deseando. Aquí vas a una agencia de viajes y sólo te venden el sur, nada del norte. Benidorm es como ir a Inglaterra con sol, todo lleno de ingleses. Pues aquí en Londres hay lo mismo para españoles: la zona de Portobello Road esta llena de gente española con sitios para españoles, escuelas españolas para los hijos de los españoles, y tiendas españolas…

Tan concentrado va en su relato sobre Notting Hill, que al hablar de la famosa tienda García’s de productos españoles donde hay de todo, y él va a comprar muy a menudo con su mujer porque esos productos no los encuentras en otra parte, se pasa la salida al aeropuerto (¿pero que me estás contando? ¿Nos hemos vuelto todos locos?) Uys, me he pasado la salida por ir hablando contigo, me dice. Y yo pensando: nada, a ver como le explico a la de British Airways que me tiene que sacar en el siguiente vuelo de Iberia a Madrid porque me ha tocado un taxista listillo.

En esas le pregunto: ¿es posible pagar con tarjeta? La mitad de los taxis en los que me he subido desde que estoy en Londres tienen habilitado el pago con tarjeta. Por supuesto este no.
No hay problema, si me espera voy a un cajero en la T5.

En ese momento tomamos la siguiente salida a la del aeropuerto y veo que desemboca en una autopista colapsada totalmente, estupendo.
Llegas de sobra a tu vuelo, me dice. Ya, si no tuviera que parar a sacar dinero… (Estoy empezando a agobiarme)
No pasa nada, ¿Tienes dinero en euros? Si. Perfecto, puedes pagarme parte en libras y parte en euros, ha sido culpa mía por ir hablando del García’s.

La conversación ha sido surrealista pero en el momento de llegar a la T5 el taxímetro marca unas 45 libras (más o menos 55euros) así q pago 20libras y 35euros y salgo corriendo (le parece muy correcto, sobre todo después de haberse perdido y de que le haya pagado más de lo que marcaba…)

La T5 igual de abarrotada que siempre (es decir medio vacía) en la zona de facturación. Voy al mostrador A6, mostrador para vuelos de Iberia y/o One World y veo un matrimonio musulmán con 2 carros llenos de maletas, entre los 2 mínimo 12 maletas. Veo otros 2 mostradores libres así que decido atacar a la inglesa de turno, a ver si hay suerte y me quiere facturar.

La inglesa de deshace de.mi devolviendome al A6, donde detrás de los musulmanes y sus maletas hay otros 3 (que parecen paquistaníes) con varias maletas cada uno. A todo esto ya son las 7’55.

La inglesa que no ha querido atenderme está con otra mirando su pc así que aprovecho y me voy al mostrador siguiente, donde una señora negra de tamaño considerable me mira con cara de pocos amigos y no me queda otra que descoyuntar mi mandíbula sonriendo y hacerme la española tontita que no ha salido nunca de casa. Al fin consigo mi tarjeta de embarque y paso seguridad.

Son las 8’15 y el embarque empieza a las 8’20, voy a la puerta que me indicó la mujer de facturación y espero en las tiendas de souvenirs, artículos de coña.

Miro el cartel, el avión está retrasado, así que me doy una vuelta por todas las tiendas y vuelvo a la puerta, que está en una esquina de la terminal. Cuando por fin anuncian el embarque, resulta que han cambiado la puerta a la otra esquina de la T5, así que carrera va, carrera viene, por fin llego a la nueva puerta. Aún tardan 20 minutos en embarcarnos, la gente a punto de amotinarse, hasta que por fin nos embarcan.

Sale el vuelo, con más de media hora de retraso. Vamos, que cogiendo el metro me hubiera dado tiempo de sobra en lugar del taxi. Ley de Murphy.

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