Una de… Para gustos, colores

Una de… Para gustos, colores

Esta va dedicada a algunas pequeñas cosas que me gustan o detesto en el día a día:

¿Lo que me gusta?

Me gusta el café por la mañana. No es que me guste, es que no puedo pasar sin él, es un riesgo para el resto del mundo y quien me conoce lo sabe. Los fines de semana, café doble con 2 cápsulas Nespresso y mi taza gigante. Es un placer mañanero total. De hecho, voy a hacerme uno (aunque el del trabajo es bastante infame)…

Me gusta Asturias. Decir que me gusta no es exacto, me encanta. Me gusta el Cantábrico rompiendo, me puedo pasar horas mirándolo. Subir al monte, ir de ruta, la sidra, la comida, la gente… Las fiestas de prao, el acento al hablar, los paisajes… Morriña absoluta de mi tierra. Quien no haya estado nunca se pierde el paraíso.

Me gusta hacer maratón de series. Serie-adicta total. Sigo The Big Bang Theory, Como conocí a vuestra madre, Anatomía de Grey, Homeland, Juego de Tronos, The Newsroom, y un montón más (no sé como hay tiempo para tantas)… Y acabo de terminar Fringe. Qué mal. ¿Y ahora? Eso sí, soy de ese pequeño porcentaje de gente que sobrevivió sin ver Perdidos. ¿Y?

Me gustan los pequeños detalles que me sacan una sonrisa. O las sorpresas. Y cuando no tengo que decir las cosas para que mi gente sepa lo que pienso o siento. Hay veces que me sorprendo a mi misma con una cara de estúpida importante leyendo un whatsapp o un email de alguien. Esa sensación.

Me gusta quedar con mi gente por Skype/hangout de Google. Y tomarme un café hablando con mi hermana como hacíamos en casa… Y con mis amigos. Aunque sea a miles de Km. Me encanta haberme ido fuera cuando la tecnología permite seguir haciendo esas pequeñas cosas que marcan la diferencia.

Me gusta el vino. Una botella de Ribera de Duero que quite el sentido. De esas que retumban en la garganta… Y las conversaciones con ingleses donde les intento convencer que hay mucho más allá del Rioja peleón… Ir por los supermercados del Reino Unido viendo qué botellas de vino español tienen… Y esa tienda de vinos del barrio que cada sábado hace una cata de 2 vinos distintos. Eso si, siempre que vamos cae una botella.

Me gusta viajar. Y planear viajes. Y perderme en Internet viendo sitios que añadir a mi lista de destinos. Disfruto igual durmiendo en albergues con gente que no conozco que en hoteles de 5 estrellas. Y creo que no tengo suficiente vida ni tendré nunca suficiente dinero para recorrer todo lo que me gustaría… ¿Nos vamos?

Me gustan las librerías. Me puedo pasar horas viendo libros en los estantes y lo que es peor, siempre acabo comprando alguno. Los libros, me encantan. Sobre todo las autobiografías. Me enganchan de una forma impresionante. Haré un post con algunas por si hay por ahí algún otro friki enganchado a ellas.

Me gusta pasar mis 15-20 minutos con el móvil después de desayunar, dando los buenos días a mis grupos de whatsapp y leyendo Twitter y Facebook mientras me subo al mundo. Sabiendo que mi gente está al otro lado. Empiezo el día mejor.

Me gusta la música. No me gusta, es una parte más de la vida. Aprenderme las letras de las canciones o conocer grupos raros. Desde clásica, a heavy metal. Conciertos de todas las clases. Si alguien metiera la nariz en mi colección de música se llevaría más de una sorpresa. Fijo.

Me gusta el vinagre. Mucho. Sobre todo el de Módena. Nivel: aliñar las ensaladas hasta que te escuecen los labios. Y que en mi casa no me dejen aliñar la ensalada porque no soportan tanto vinagre. Sí, así.

Me gusta tener una familia grande. Sí, de esas que son un caos. A pesar de que con el tiempo nos vemos menos y con alguno no haya tanta relación, la familia tira. De esas que la lían muy parda cuando se juntan, y uno acaba agobiado y quiere escapar pensando ¡Dónde me meto que no me vea nadie!

 

¿Y lo que no me gusta?

No me gusta vivir lejos del mar. Echo de menos irme a ver el mar durante horas. Mis playas imprescindibles, paseos a la orilla, ver el atardecer sobre el mar. No me gusta no tenerlo a mano.

No me gusta la gente que se considera superior al resto. Es más, muy probablemente escucharán lo que pienso de ellos porque tengo como un resorte mental para no soportar gente sobrada.

No me gusta dar tantas vueltas a las cosas. Tanto que mi cabeza a veces parece una peonza. Me río sola cuando la gente que me conoce sabe la de vueltas que le doy a todo, y pretenden (con toda su buena intención) que no lo haga. Como si fuera tan fácil parar, amos anda. Aún así, gracias por intentarlo.

No me gusta lo convencional. Lo que se supone que hay que hacer, o ser. Lo que te inculcan, de toda la vida, y te pone toneladas de prejuicios encima. Y la gente que te mira según ese prisma y no ven más allá. Así nos va.

No me gusta la sensación de cuando alguien te falla. La cara de imbécil que se te queda, después de confiar en esa persona. O cuando notas que siempre das tú. Como si el otro pasara de todo realmente (algunos con la excusa de que estás fuera). Que no somos una ONG, vaya.

No me gusta la forma de salir de fiesta que tienen los ingleses. Y sus horarios. ¿Qué es eso de recogerse más temprano que las gallinas? Beben como si no hubiera un mañana y basan la diversión en quién se cae antes al suelo de la borrachera. No claro, ¡es que en breve te cierran el chiringuito! Vaya tela.

No me gusta la imagen que está dando España en estos momentos. No voy a poner ningún punto relacionado con la política porque sería monotemático. No. En estos momentos me da tanto asco el panorama que hay que no voy a dedicar un post a eso. Pero la imagen que se palpa fuera es cuasi tercermundista. Me enciendo cuando no se ve nada más que la España choni. ¡Un poquito de por favor!

No me gusta el gin-tonic, por mucho que a alguna gente le resulte increíble. Ni nada que implique ginebra. Me sabe a colonia y no creo que llegue a un momento en el que pueda tolerarlo.

No me gusta no poder igualar en inglés mi velocidad al hablar en español. Ni el aluvión de ideas que viene a mi cabeza en tropel y que no puedo sacar tan rápido como querría. Los ingleses insisten en que es otra cultura y que ya hablo bastante rápido. Aún así no me gusta quedarme a menos revoluciones. Es un poco frustrante.

No me gusta pillar a la gente en un renuncio. No me gusta la mentira, o esconder la realidad. Es algo que me puede.

No me gustan los españoles que no hacen más que comparar el Reino Unido con España. Tanto los que están allí como los que vienen aquí y pretenden tener un guetto español en otro país. Mucha tela. Extrapolable a cualquier nacionalidad.

No me gusta la gente que defiende lo indefendible porque se supone que tienen que pensar así, sin pararse a pensar si están de acuerdo en el fondo. Ya sea religión, política o culturilla y folclore. La masa borreguil es muy peligrosa.

 

Pues nada, hoy un 12×12 según me ha ido viniendo a la mente. Será que tengo el día reflexivo, quien sabe. Muchas entradas de blog pendientes y hoy me apetecía hacer esta. Estrenando ¿Cómo lo ves?

 

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4 Responses »

  1. ¿Perdona? ¿sí según te ha ido viniendo a la mente, dices? Si yo me tengo que poner ahora a soltar cosas que me gustan y no me gustan necesitaría un buen rato para plasmarlo por escrito…

  2. Jajajajaja sip… Bueno en realidad había más pero cuando me puse a escribirlas algunas se me olvidaron… Na, días profundos que tiene una… jejeje 🙂

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